Opinión

El amor en los tiempos urbanos

Una mirada “light” al fenómeno social de la música Urbana que afecta hoy a la comunidad latina en las Américas. 

Durante décadas los latinos nos hemos enamorado con boleros, rancheras, salsa, baladas, música americana, pop y rock en español, merengue y ahora con urbano. Pero esta es la primera vez en toda la historia, que un género musical nacido entre muchachos de 8 a 17 años tiene una repercusión culturalmente tan dramática, influyente e importante en toda la sociedad latina. 

Nunca había pasado. Los fenómenos que transforman las comunidades, como siempre, los han hecho los jóvenes y son ellos a través de los tiempos, quienes han creado modas, tendencias y cambios. Ahora mismo estamos vivimos uno de esos momentos inéditos, encadenado a una desafiante revolución. 

¿Cómo llegamos, cómo es que estamos inmersos; todos, jóvenes, adultos en esta explosión cultural nacida en las música alojada en las entrañas de “muchachitos”? (Así pasó en los 60s con The Beatles en los países del primer mundo.)

Todo empezó a comienzos de los 2000s con el advenimiento del internet, las redes sociales y los celulares. (La tecnología es el gran aliado de la música urbana.)

Antes teníamos uno o dos amigos quienes nos prestaban sus vinilos o cd’s para grabarlos. Y era algo vergonzoso. Incluso hoy en día, pedir prestado un cd o un libro es algo insultante y de mal gusto. Son cosas tan personales. 

Pero todo cambió con este nuevo modelo inventado por los artistas urbanos latinos que subían y compartían gratis su material en el internet para llegar a sus impúberes Fans. Y lo lograron. 

Actualmente el “compartir” canciones es algo que te da satisfacción, te hace sentir bien, es “cool”, pero además cuentas con el apoyo y complicidad de millones de “amigos” a quienes no conoces personalmente, pero que están dispuestos a darte sus archivos. 

Es algo espectacular y humano. Es la nueva cultura del “No Egoísmo”. 

El “compartir”, y gratis, la música urbana, disparó el fenómeno. Como arte sensible que es la música y que produce miles de inimaginables emociones, los jóvenes se empezaron a enamorar y a pensar, y se volvieron más solidarios y amigables que la generación anterior, así solo fuera en pequeñeces y bobadas como regalarte un éxito. Los cambios nacen de actos sencillos y aparentemente fútiles.

Así entonces, las canciones; otrora tesoros privados, se convirtieron en material intangible y no valioso, que podías disfrutar sin barreras, ni grandes inversiones con el que quisieras, vía Wi-Fi.

Ahí está uno los secretos del fenómeno social que vivimos, está en el “compartir, pero también lo encontramos en el lenguaje franco, directo y crudo de las canciones; el baile, la moda personal, los sueños de riqueza y felicidad, pero ante todo, en la audaz indiferencia por el mundo gris de los padres, los “teachers” y los lejanos políticos.

La música “Urbana” es la voz de la nueva generación incubada hace menos de 20 años. Nuestros niños se están enamorando y están desde ya planificando sus vidas, así sea virtualmente desde sus celulares.